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TU Y NICODEMO
INTRODUCCIÓN Esta historia que encontramos en el Evangelio de Juan capítulo 3 es una de las historias más importantes de la Biblia. Es una historia que ha cambiado la vida de mucha gente. De esta historia podemos aprender varias verdades que pueden cambiar nuestra vida.
EL NUEVO NACIMIENTO ES NECESARIO El nuevo nacimiento ES NECESARIO PARA TODOS San Juan 3:1 Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos. San Juan 3:2 Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él. San Juan 3:3 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. No creas que le fue fácil ir a ver a Jesús. Lo hizo de noche. Sin embargo sus palabras indican que otros también creían que Jesús había venido de Dios; pero no fueron. Nicodemo Fue un hombre rico. Según tradición fue uno de los hombres más ricos de Jerusalén. Fue un hombre importante- “era un principal entre los judíos.” Fue un hombre religioso- “un hombre de los fariseos” Hay muchos que creen que Cristo es necesario para los pobres, los drogadictos y los marginados pero la gente importante no necesita a Dios. De hecho lo he oído. Cuando cuento a algunos lo que Dios hizo y hace en mi vida me dicen que yo lo necesitaba; pero implican que ellos son suficientemente buenos para no necesitarle. Pero ni la riqueza, ni la importancia ni la religión son suficientes para que podamos ver el reino de Dios. Marcos 10:22-27 22 Pero él, afligido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones. 23 Entonces Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: —¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas! 24 Los discípulos se asombraron de sus palabras; pero Jesús, respondiendo, volvió a decirles: —Hijos, ¡cuán difícil les es entrar en el reino de Dios a los que confían en las riquezas! 25 Más fácil es pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios. 26 Ellos se asombraban aun más, diciendo entre sí: —¿Quién, pues, podrá ser salvo? 27 Entonces Jesús, mirándolos, dijo: —Para los hombres es imposible, pero no para Dios, porque todas las cosas son posibles para Dios. V 27 LBAD Jesús los miró fijamente y les respondió; Humanamente hablando, nadie. Pero para Dios no hay imposibles.
El nuevo nacimiento ES NECESARIO PARA ENTENDER LAS COSAS ESPIRITUALES San Juan 3:3 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Cómo seres humanos vivimos según nuestros cinco sentidos. Si no podemos verlo, oírlo, olerlo, tocarlo o saborearlo no existe. Sin embargo estamos rodeados de fuerzas y poderes sobrenaturales.
Nicodemo era un hombre moral, religioso, uno de los principales maestros (dirigentes) de los judíos, y sin embargo no entendió la verdad sobre el nuevo nacimiento. Las verdades espirituales no la puede captar la mente carnal del pecador (véase). 1 Corintios 1:20-21 DHH 20 ¿En qué pararon el sabio, y el maestro, y el que sabe discutir sobre cosas de este mundo? ¡Dios ha convertido en tontería la sabiduría de este mundo!21 Puesto que el mundo no usó su sabiduría para reconocer a Dios donde él ha mostrado su sabiduría, dispuso Dios en su bondad salvar por medio de su mensaje a los que tienen fe, aunque este mensaje parezca una tontería. 1 Corintios 2:10-14 Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu, porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios,11 porque ¿quién de entre los hombres conoce las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Del mismo modo, nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios.12 Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido. 13 De estas cosas hablamos, no con palabras enseñadas por la sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual. 14 Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura; y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.
Nicodemo vino «de noche», símbolo del que no es salvo; espiritualmente estaba «en las tinieblas». 2 Corintios 4:3-6; 3 Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto;4 esto es, entre los incrédulos, a quienes el dios de este mundo les cegó el entendimiento, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.5 No nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor, y a nosotros como vuestros siervos por amor de Jesús,6 porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciera la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo. Efesios 4:18 teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón.
Realmente hay muchos principios del reino de Dios que somos incapaces de entender hasta el nuevo nacimiento. Aunque el Espíritu Santo obra en nuestra vida antes de aceptar a Cristo para convencernos de la verdad de Cristo y para convencernos de nuestra necesidad hay muchas cosas de la Biblia que no podemos entender hasta que nacemos de nuevo.
ES NECESARIO PARA ENTRAR EN EL REINO DE DIOS. San Juan 3:5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. El gran problema del hombre es que es incapaz de agradar a Dios. Todos hemos nacido en pecado. Nuestro «primer nacimiento» nos hace hijos de Adán y esto significa que somos hijos de ira y de desobediencia. Efesios 2:1-3 1 Él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados,2 en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia. 3 Entre ellos vivíamos también todos nosotros en otro tiempo, andando en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos; y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.
Ninguna cantidad de educación, religión o disciplina puede cambiar la vieja naturaleza; debemos recibir de Dios una nueva naturaleza.
Estamos separados de Dios por nuestro pecado. Somos incapaces de vivir una vida que agrada a Dios.
EL NUEVO NACIMIENTO ES ALCANZABLE San Juan 3:4 Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? San Juan 3:9-10 Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto? Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes esto? La pregunta de Nicodemo es ¿Cómo puede un hombre cambiarse? Jeremías 13:23¿Mudará el etíope su piel, y el leopardo sus manchas? Así también, ¿podréis vosotros hacer bien, estando habituados a hacer mal? Hay mucha gente que quisiera cambiarse pero es imposible. Posiblemente se puede dejar de fumar o cambiar unas cuantas cosas pero no podemos cambiar nuestra naturaleza. Siempre fue mi dilema. Yo sabía lo que quería ser y hacer pero no fui capaz de cambiarme. Romanos 7:18 Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo.
Pero hay esperanza porque Dios nos puede cambiar. Ezequiel 36:25-27 Esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré. Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra. 2 Corintios 5:17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. Filipenses 2:13 porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad. BLS 13 Porque es Dios quien los motiva a hacer el bien y les ayuda a practicarlo, y lo hace porque así lo quiere.
Jesús explica a Nicodemo como nacer de nuevo. San Juan 3:14 Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, San Juan 3:15 para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. San Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Juan 3:18 El que en él cree no es condenado; pero el que no cree ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. Tenemos que creer en Jesucristo. Números 21:4-9 La única esperanza de los que fueron mordidos por las serpientes era mirar la serpiente de bronce. Nuestra única esperanza para evitar la paga de nuestro pecado es refugiarnos en Jesucristo. 1 Juan 5:1 Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios; y todo aquel que ama al que engendró, ama también al que ha sido engendrado por él. Tito 3:5 nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, Efesios 2:8-10 porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios. 9 No por obras, para que nadie se gloríe,10 pues somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas. San Juan 1:12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; San Juan 1:13 los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios. Romanos 8:14-16 Todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, son hijos de Dios,15 pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el Espíritu de adopción, por el cual clamamos: «¡Abba, Padre!».16 El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.
Tenemos que recibir a Jesucristo. San Juan 1:12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; San Juan 1:13 los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios. Apocalipsis 3:20 Yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él y cenaré con él y él conmigo. El nuevo nacimiento es alcanzable para los que no han endurecido sus corazones hacia Jesús. Vv19-20 Cristo vino a salvarnos y entregó su vida por nosotros. Y el Padre entregó lo mejor que tenía para que nadie se perdiera. 2 Pedro 3:9 No es que el Señor se tarde en cumplir su promesa, como algunos suponen, sino que tiene paciencia con ustedes, pues no quiere que nadie muera, sino que todos se vuelvan a Dios. Juan 3:16 »De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna.
En el día del gran juicio nadie pueda acusar a Dios de ser injusto. Si nos perdemos será culpa nuestra. Podríamos haber recibido a Cristo pero no lo hicimos.
La verdad es que unos prefieren la oscuridad. Unos hacen lo máximo para convencerles que Jesucristo no es la respuesta.
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