EL TRIPLE DILEMA - C.S. LEWIS
El afamado autor de "Las Crónicas de Narnia" hizo una aguda deducción lógica a la que denominó "El triple dilema". Se trata de analizar las tres únicas opciones existentes en cuanto a la veracidad de las afirmaciones de Jesucristo. A través de sus enseñanzas y su vida, Jesús afirmó ser Dios mismo. Esta declaración sólo puede ser verdad o mentira. En el caso de que fuese falsa, podría deberse a dos causas diferentes:
1. Que Jesús sabía que era falsa, y por lo tanto estaba engañando conscientemente a sus seguidores, por lo que era, en ese caso un redomado y malvado mentiroso.
2. Que Jesús no supiera que esa afirmación era falsa, y se creyese ser Dios sin serlo. En ese caso estaríamos ante un caso evidente de enfermedad mental o locura.
El problema con estas dos primeras opciones es que no cuadran en absoluto con lo que conocemos acerca de Jesucristo. Él enseñó que la mentira nos esclaviza y estuvo dispuesto a pagar con su propia vida en la defensa de la verdad. Ni sus enseñanzas, ni su forma de vida casan con esta posibilidad. Definitivamente, Jesús no mentía.
La segunda opción es aun más inverosímil. Las enseñanzas, la vida, la moral, los registros históricos que existen sobre Jesús, muestran a una persona de muy firmes convicciones, pero en absoluto desaquilibrada. El equilibrio en todos los aspectos de la vida de Jesús ha guiado y ha sido ejemplo para millones de cristianos a lo largo de dos mil años. No, Jesús no estaba desequilibrado.
3. Sólo nos queda, finalmente, la última opción. Jesús afirmó ser Dios, y es cierto que lo es (ya no quedan más opciones). Para demostrarlo, resucitó de los muertos después de tres días en la tumba.
Ahora te toca a ti decidir. ¿Le aceptarás como Dios y Señor, o le rechazarás? La decisión es tuya.


