Preparando La Tierra Para el Avivamiento Mt 13; 3-9, 18-23 En estos tiempos Dios nos ha estado hablando cada vez con más fuerza sobre la visitación que está preparando para esta nación. Su visitación. Dios quiere traer bendición y derramar su gloria y su poder en esta nación, y nosotros como cristianos; Como hijos suyos somos los que debemos hacer impacto por es donde Dios va a comenzar su avivamiento; Dios comienza por la casa. Esta Parábola del sembrador que Jesús estaba explicando a sus discípulos, trae mucha riqueza para nuestras vidas. Se aplica de una manera muy sencilla a lo que es nuestra vida, con el sembrador que es Jesús mismo. El habla su Palabra a nuestras vidas, y su palabra es la preciosa semilla que dará el fruto. Toda semilla siempre brota, solo necesita las condiciones apropiadas para poder dar la vida. Cristo es el sembrador, su Palabra es la semilla y nosotros somos la tierra donde caerá la semilla. Cristo al explicar su parábola, menciono que hay diferentes tipos de lugares o “tierras” donde la semilla (Su Palabra) puede caer y producir según las condiciones del lugar en donde cae. Y eso nos muestra cuales son las condiciones actuales de nuestra tierra, (Nuestra Propia Vida) para ver como va a desarrollarse su semilla en nuestra vida. Lo que si debemos notar es que Dios quiere que la semilla caiga en la mejor de las tierras. Como cualquier agricultor quisiera que su semilla estuviera en la mejor de las tierras, y poder tener cosechas grandes y fruto en abundancia; y ese es el mayor anhelo de Dios, que tu y yo podamos ser la mejor de las tierras donde esta creciendo su semilla. · Cuando la Semilla Cae Junto al Camino “Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino” Uno de los problemas grandes que en ocasiones nos enfrentamos los cristianos, es la falta de entendimiento de la palabra de Dios para nuestras vidas. Escuchamos la palabra, tratamos de ver que es lo que Dios quiere decirnos y a veces no entendemos o no queremos entender que es lo que Dios nos está diciendo. Puede haber muchos factores. En la mayoría de las personas sucede que nunca leen la Palabra de Dios, por que les parece complicado y no la entienden. Prefieren vivir de relatos, documentales y de películas engañosas que manifiestan por lo general todo lo contrario a lo que verdaderamente es la palabra de Dios. Falsas revelaciones. Se tiende mucho a creer más la mentira, la morbosidad, los engaños, la falsedad y ridiculez de muchos documentales; que a la verdad y al poder de La Palabra de Dios. La Biblia dice que “el Diablo anda como león rugiente buscando a quien devorar”. Y cuando no tenemos entendimiento a la palabra de Dios, entonces se comienza a cumplir la segunda parte de este versículo, que dice: “que viene el malo y arrebata lo que fue sembrado en el corazón”. Al diablo no le conviene que la palabra de Dios esté sembrada en el corazón de la gente. Por que cuando la palabra cae en buena tierra entonces es cuando puede producir fruto. Dios sesea que tú y yo tengamos un entendimiento pleno de su palabra, por eso Dios hablo a su pueblo a través de un profeta diciendo “Clama a mí y yo te responderé, y te revelare cosas grande y ocultas que tú no conoces” pero en la mayoría de las veces nosotros mismos nos podemos convertir en nuestro propio obstáculo. Somos nosotros los que no queremos entender la palabra de Dios. Entonces viene el diablo y la arrebata. Le permitimos la entrada nosotros mismos. Dice la Biblia en Ef 4:27 “NI deis lugar al diablo” Otra versión dice: “No le den ninguna oportunidad al diablo para que los derrote” y somos nosotros mismos los que le damos oportunidad al diablo y viene y arrebata la palabra que fue sembrada, pero quedó a su alcance para robarla y una vez robada nos derrota. Por que el fundamento de todo cristiano es la palabra de Dios. Pero permitimos que la palabra quedara junto al camino. O sea que, no cayó ni si quiera en la tierra, sino que quedó superficial. Cuando no tenemos entendimiento de la palabra de Dios, no tenemos palabra ni revelación para nosotros mismos y mucho menos para otros. Dice la Biblia, “Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes”. Dios desea que tengamos entendimiento de su palabra para que otros sean edificados por nosotros. Es decir, la palabra de Dios actúa en nosotros cuando tenemos entendimiento, (Cristo es manifestado en nuestra vida) y luego, nosotros podemos ser edificadores y manifestamos a Cristo a los que nos oyen. Damos gracia a los oyentes; así como aquella persona que algún día Dios la usó para que tú y yo estemos hoy aquí. Fuimos oyentes de la semilla de Dios y cayó en beuna Tierra. Nos dieron gracia, y por la gracia fuimos salvos. · Cuando La Semilla Cae entre Pedregales “Y el que fue sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y al momento la recibe con gozo pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego tropieza.” Hay una cosa importante en el trato de la tierra. Cuando un agricultor va a sembrar, siempre prepara su tierra. ¿Está Dios preparando nuestra tierra? Sí. El ya la compró y la ha preparado. La compró a precio de sangre; pagó el precio de su hijo Jesucristo, hasta la última gota de su sangre. Solo que la mayoría de las veces nosotros mismos vamos formando piedras en nuestra tierra y provocamos que la semilla caiga entre pedregales. “Hay” como que un poco de tierra, pero está revuelta entre pedregales. A veces en la tierra físicamente se forma una capa demasiado dura de tierra que parece una piedra grande. Pero la semilla si cae así no puede dar fruto tampoco. Las piedras en nuestra vida son las comodidades y muchas veces el comodísmo de nuestra propia vida. Tenemos un estilo de vida que no lo cambiamos por nada. Es decir, tenemos piedras formadas en nuestra tierra; aunque sí escuchamos la palabra de Dios y nos emociona demasiado tanto que parece como que vamos a cambiar, pero no logra arraigarse en la tierra y es de corta duración el gozo, por haber escuchado una muy buena palabra de Dios para nuestra vida. Pero todo quedó en la emoción y se murió lo poco que pudo salir la planta. Nuestras comodidades que hoy tenemos vienen ser un caso de tropiezo que hace de la Palabra una semilla infructuosa. Mt 19:16-22 Nos habla de la historia del joven rico que prefirió quedarse en sus comodidades por no seguir a Jesús. Le dolió tanto en su corazón el tener que vender todas sus posesiones y darla a los pobres. ¿Qué le pudo haber dolido más? ¿Deshacerse de todo sus bienes o darlo a los pobres? No sabemos qué, pero lo que si sabemos es que las comodidades nos atrapan. Se convierten en piedras dentro de nuestra tierra y nos hacen ser de corta duración en los caminos de Dios. El joven estaba por allí siguiendo a Jesús y se animó a preguntarle ¿Qué más podría hacer para tener la vida eterna? Pues él estaba cumpliendo con todos los mandamientos y las palabras de Jesús vinieron a ser aflicción a su vida que dejo de seguirle; se fue. Tenía tantos bienes que seguramente le brindaban todas las comodidades que prefirió no seguir a Jesús. Jesús no desea que seamos pobres. Pues dice su palabra que él se hizo pobre para que nosotros fuésemos enriquecidos. Sino que Dios desea que nosotros seamos poseedores de las cosas y no que las cosas nos posean a nosotros. Jesús le estaba incluso mostrando el principio de la cosecha y la siembra. Le dijo que vendiera todo y repartiera el dinero a los pobres y que tendría tesoros en el cielo. Se necesita ver la grandeza de Dios y sus promesas para tener la certeza de que Tendremos tesoros en el cielo. El Joven no pudo ver la recompensa; prefirió no sembrar y por lo tanto no pudo cosechar, lo único que cosecho fue aflicción, y fue de corta duración en el camino del Señor. Estaba gozoso por que cumplía todos los mandamientos, pero luego vino una aflicción por causa de la misma palabra de Jesús y tropezó. Se quedó en el Intento. · Cuando la Semilla Cae Entre Espinos “El que fue sembrado entre espinos, éste es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa” Este punto es diferente al anterior. Aquí habla del afán de este siglo, y el engaño de las riquezas, y El punto anterior hablaba de alguien que ya lo tenía todo. Es afán de este siglo refiere a las preocupaciones que todos nos enfrentamos en esta vida. El sostenimiento y manutención económicos; que obviamente nos lleva al engaño de las riquezas. Hoy en día la vida misma nos lleva a las preocupaciones de nuestro porvenir, la comida, el vestido, y luego el materialismo y el deseo de tenerlo todo. La Biblia nos dice que aprendamos a vivir contentos con lo que cada uno tiene, pero también Dios desea que tengamos prosperidad. Lo malo es cuando preferimos dejar a un lado el camino de Dios por algún trabajo, sobre todo cunado esta la preocupación del sostenimiento de nuestra familia. Si nosotros somos cristianos. O ¿Acaso ignoramos que Dios tiene el poder de darnos todo lo que necesitamos? Dice la Biblia en Romanos 8:32 “El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?” Cuando Ignoramos el cuidado que Dios tiene por sus hijos, entonces dejamos que los afanes de esta vida y el engaño de las riquezas ahoguen la palabra de Dios y nos hacemos infructuosos. Nos hacemos estériles a la palabra de Dios. Todas las palabras que aprendimos de él se ahogan y no las recordamos por que ya no están vivas en nuestra vida. Todo es cuestión de entendimiento de la palabra de Dios. Dios nos da revelación de su palabra pero se necesita ser una tierra buena para recibir la semilla de la palabra de Dios y Dar fruto. Ese entendimiento nos lo dio a nosotros los que queremos aprender y oír de la palabra de Dios, y no solamente oidores como dice la palabra sino también hacedores de la palabra. Mt 13:10-15 “Sus seguidores se acercaron y le preguntaron a Jesús: ¿Por qué enseñas a la gente por medio de historias? Él les respondió: <Ustedes tienen el privilegio de entender la verdad que todavía no se ha dado a conocer sobre el reino de Dios, pero ellos no.> Porque al que entienda algo, se le permitirá que entienda más y tendrá más que suficiente. Pero al que no entienda, hasta lo que entienda se le quitará. Por eso yo les hablo por medio de historias, porque aunque ellos miran, no ven nada. Oyen, pero no escuchan ni entienden nada. De esta manera ellos muestran que era cierto lo que dijo Isaías sobre ellos: Por más que oigan, no entenderán. Por más que miren, nada verán.""Han cerrado su mente, se taparon los oídos y cerraron los ojos. Si no fuera así, entenderían lo que ven y lo que oyen. Se volverían a mí y yo los sanaría'." Jesús estaba hablándoles del propósito de su vida misma en la tierra acerca de su sacrificio en la Cruz. Y ellos lo entendían pero la demás gente aún no tenía esa revelación. Nosotros ya tenemos esa revelación y ahora Dios quiere que entendamos sus propósitos en nuestra vida. Que no nos quedemos como esa gente que podía mirar pero veía nada, que oían la palabra pero no escuchaban ni entendían nada por que su corazón estaba duro. Pero Dios nos da nueva noticia “Y les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne” No cierres tu mente, no tapes tus oídos y cierres tus ojos por que Dios quiere preparar nuestra tierra para el avivamiento. Por que dice la palabra de Dios si su corazón no está engrosado, entenderían lo que ven y lo que oyen, se volverían a mí y yo los sanaría. Dios va a cambiar nuestro corazón y está preparando la tierra para el avivamiento. Dios nos está preparando a ti y a mi para los planes que el tiene. · Cuando la Semilla Cae en Buena Tierra “Porque de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron. Oíd, pues, vosotros la parábola del sembrador:… Mas el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno” Hoy cada uno de nosotros tenemos el privilegio que otros no lo tuvieron; dice la Biblia que aún profetas y justos, esto es gente recta y usada por Dios, que no vieron esa promesa hecha carne. No Vieron a Jesús el Mesías prometido. Pero lo creyeron y dice la Biblia que les fue contado por justicia por que creyeron. A pesar de que cada año ellos tenían que ser expiados de sus pecados ahora dice la Biblia que Cristo ya pagó por nosotros una vez y para siempre por nuestros pecados, y la semilla esta echada, la mies esta madura, la cosecha está lista “He aquí vienen días, dice Jehová, en que el que ara alcanzará al segador, y el pisador de las uvas al que lleve la simiente; y los montes destilarán mosto, y todos los collados se derretirán” Amos 9:13 ese es el avivamiento que esperamos. El que es sembrado en buena tierra es el que oye la palabra y la entiende y da fruto y produce. Tú eres buena tierra. Dios está preparando tu Tierra, Dios esta quitando corazones de Piedra y poniendo corazones nuevos; deja que prepare tu tierra. Hay piedras, hay espinos, esta cayendo la palabra en el junto al camino, pero Dios está comenzando a restaurar estas tierras por que es el tiempo dice el Señor. No mas oportunidad al enemigo para que gane terreno, es tiempo de compromiso con Dios. Dios está preparando la tierra para el avivamiento. AMÉN |

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